El saldo exportable del cereal va camino a quedar cubierto. Terminada la cosecha, el principal comprador será la molinería y eso puede empujar los precios a la baja.

 

Si bien las ventas tempranas con entrega futura, realizadas durante los meses de octubre y noviembre, tenían como objetivo central estar cubiertos ante un posible aumento de las retenciones; a medida que va avanzando la cosecha, los productores están comercializando el trigo ya sin especular ante un eventual retoque de estos impuestos.

Son ventas motivadas por necesidad, con el fin de cumplir compromisos a cosecha y cancelar los “planes canje”, ante la falta de crédito a tasas razonables.
Entre la última semana de noviembre y el inicio de diciembre, los productores se desprendieron de 1,4 millones de toneladas de trigo entre toneladas enviadas a la exportación y las destinadas a los molinos. Los exportadores, por su parte, declararon compras por 1,25 millones de toneladas mientras que los molinos lo hicieron por un total de 150 mil toneladas.

Es decir, que los exportadores se están llevando el 90 por ciento de la oferta y éste es un factor suficiente para sostener al mercado. En la práctica, el peso de las compras de la exportación es tan fuerte que, de no contar con esta fuerte demanda, el precio del cereal no estaría tan firme. Hoy cotiza a 177 dólares la tonelada en Buenos Aires y a 172 dólares en Rosario.

En estos momentos, las compras de trigo acumuladas entre exportadores y molinos llegan a 12,5 millones de toneladas, que equivalen al 65 por ciento de una cosecha estimada en 19 millones de
toneladas. Los exportadores acumulan compras por un total de 11,7 millones, el equivalente al 94 por ciento del total vendido por los productores, mientras que los molinos ya tienen compradas 770 mil toneladas. Con este volumen, los molinos tienen asegurado por lo menos dos meses de su molienda.

Volviendo al análisis de la posición de los exportadores, de seguir con el actual ritmo de compras durante la segunda y la tercera semana de diciembre, es altamente probable que ya tengan comprado y cubierto todo el saldo exportable de trigo. Es la primera vez en muchos años que se da esta situación y no es fácil predecir cuál será la tendencia del mercado.

En este escenario, hay una realidad ineludible: la exportación no va a ser el principal foco de demanda de trigo disponible. Terminada la cosecha y con el saldo exportable ya cubierto, los productores tendrán como principal comprador a los molinos. En un momento en el que sigue la incertidumbre, todavía no se sabe si habrá aumento de las retenciones, cuál será la política cambiaria y en qué nivel estarán las tasas de interés, por citar algunos de los principales factores que podrían impactar en el mercado. Por eso, es muy difícil hacer proyecciones.

El otro cereal

En el caso del maíz, los productores siguen vendiendo futuro o forward con entrega en cosecha, y en este caso sí, el principal motivo es el potencial aumento en las retenciones.

Entre fines de noviembre y principios de diciembre, se vendieron un total de 1,2 millones de toneladas. Así, el acumulado de la campaña llega a 16,5 millones. Pero el dato más importante es que la exportación tiene ya declaradas 16,8 millones de toneladas. Esto significa que, en términos legales, los exportadores tienen todas sus compras ya cubiertas con Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE).

En la práctica, estas compras ya cubiertas con ventas, ante cualquier aumento en las retenciones, no tendrán impacto sobre el precio ya cerrado de la operación, porque esta posible suba impositiva no puede ser aplicada en forma retroactiva.

Un análisis más fino nos muestra que de esas 16,5 millones de toneladas compradas por los exportadores, hay cinco millones de toneladas que están pendientes de fijar precio. Es probable que conforme se acerque la cosecha, los productores comiencen a ponerle precio.

Mientras tanto, el valor del maíz de la nueva cosecha, posición marzo 2020, está cotizando en un piso de 133 dólares la tonelada. La futura tendencia de los precios de este cereal va a depender de cómo evolucione el clima; en concreto, cómo serán las lluvias durante lo que resta del año y la primera quincena de enero.