En la zona núcleo se cosechó el 10 por ciento del área. En el centro norte santafesino cerró el ciclo de maíz con altos rendimientos.

La cosecha de soja de segunda arrancó a toda máquina y los rindes prometen superar las estimaciones iniciales en la zona núcleo, al tiempo que en el centro norte de Santa Fe terminó la campaña de maíz que fue considerada como “excelente” por el aumento del área sembrada y el buen crecimento y potencial genético de las variedades implantadas. Esta presión ejercida por el mayor volumen de oleaginosa alteró el mercado y generó un alza en los negocios de mercadería con descarga y desmoronó el precio en el disponible.

El último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bosla de Comercio de Rosario señala que con el 10 por ciento de soja de segunda cosechada, los rindes arrojan promedios de 39,6 quintales por hectárea (qq/ha) y se destaca el área de Marcos Juárez donde los rendimientos alcanzaron los 54 qq/ha, y regiones del centro sur santafesino donde los promedios oscilaron entre 40 y 43 qq/ha.

“La cosecha de soja de segunda arrancó con todo, se trata de 130 mil hectáreas, el 10 por ciento del total”, detalló GEA y también aclaró que en las zonas más afectadas por las lluvias durante la implantación como Carlos Pellegrini, los rindes promedios arrojaron 35 qq/ha. El número es muy alentador teniendo en cuenta que en la campaña pasada la soja rindió en promedio unos 22 qq/ha.

El progreso de la recolección fue favorecido por el buen clima de la semana. Eso también aceleró la cosecha de la soja de primera, que avanzó 15 puntos, sobre el 55 por ciento del área. “El centro sur santafesino es el área más adelantada con soja de primera, con un total de 80 por ciento trillado. El más sector más atrasado es el norte bonaerense, donde el avance es del 30 por ciento”, detalló GEA.

“Con estas últimas 600 mil hectáreas cosechadas el promedio sigue muy firme en 43 qq/ha. Se espera que la región núcleo aporte unas 20 millones de toneladas al país, o sea el 30 por ciento del total de los 56 millones de toneladas que se estiman”, agregó el informe de GEA.

El maíz también expresa rindes por encima de lo esperado y la mejor performance se encuentra en los lotes de Marcos Juárez. “Aunque la cosecha de los maíces tempranos pasó a segunda plano, avanzó solo 3 puntos esta semana, a un 78 por ciento, los máximos resultados siguen estando en Marcos Juárez. Esta vez superan en 5 quintales a los de la semana pasada, con 155 qq/ha”, detalló GEA. En tanto, en las localidades del centro sur santafesino la siguen de cerca con techos de 140 qq/ha. El rendimiento medio de maíz total se sigue posicionando en los 111 qq/ha.

El clima acompañará el desarrollo de las labores. Según el informe climático de GEA “hacia el final de la semana la circulación del viento volverá a rotar al norte, fomentando el ascenso de las marcas térmicas”.

Por otra parte, luego de algunas lluvias, y el retorno del buen tiempo “se observan condiciones de humedad edáfica entre adecuadas y regulares en la mayor parte de la región GEA”. De hecho, aquellos sectores que mostraban excesos la semana pasada lograron reacomodarse por las escasas lluvias de los últimos siete días. La única zona que todavía mantiene reservas abundantes se concentra sobre el noroeste de la región GEA, donde las lluvias fueron muy importantes el periodo anterior.

De este modo “para los próximos 15 días se necesitaría un promedio entre 40 y 60 mm en la mayor parte de la región para alcanzar buenas condiciones hídricas, salvo el sector noroeste, donde no se deberían recibir lluvias para seguir recomponiendo la situación”, agregó GEA.

Esta situación se replicó en el centro norte santafesino. El informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Santa Fe, muestra que “la semana se desarrolló con días soleados, humedad ambiente y temperaturas diarias medias a alta”.

Esta condición climática permitió dar por cerrada la campaña de maíz del ciclo 2018/19. “La superficie sembrada fue de 184.500 hectáreas, unas 89.000 correspondieron a los lotes sembrados con maíz de primera, que tendría dos usos: un porcentaje a grano para futura venta comercial y el otro como forraje, para consumo animal bovino”, detalló el SEA. En tanto, otras 95.500 hectáreas de cereal de segunda.

En el caso del maíz temprano se cosecharon 66.700 hectáreas de grano comercial con un rendimiento promedio de 95 qq/ha y una producción de 633.650 tn. “La superficie cosechada que se orientó al autoconsumo fue de 22.300 ha”, detalló el SEA resumió: “Hubo una mayor superficie sembrada; los maizales tuvieron un buen crecimiento y un buen desarrollo, y no registraron complicaciones en las etapas de floración y fructificación. El cultivo expresó todo su potencial genético, generando un aumento del 20 por ciento en el rendimiento promedio y de 204.265 toneladas más en la producción final, en comparación con la campaña 2017/2018”.

Mercado alterado. La estabilidad climática y la rapidez de las labores “se tradujo en un crecimiento vertiginoso de camiones hacia las terminales portuarias del up-river y esto generó que la logística se encuentre prácticamente al tope de su capacidad”, detalló el analista de mercados y responsable de Research de Zeni, Eugenio Irazuegui.

Detalló que “en este contexto de presión de cosecha, los negocios con descarga son los más cotizados y el mercado disponible se desmoronó a niveles de 210 dólares la tonelada”. En tanto, “a pocos días de su expiración, los futuros abril 19 Rosario que operan en el término presentaron un modesto repunte a 216 dólares o su equivalente en moneda local con 9.320,40 pesos la tonelada”, agregó.

Dado que las bajas fueron más limitadas en los contratos diferidos, el carry a noviembre se amplió a u$s 26 y representa una tasa anualizada del 20,6 por ciento. “Si bien este rendimiento no contempla los gastos ocasionados por almacenar la cosecha, claramente el mercado incentiva a dosificar, en la medida de lo posible, las entregas más hacia fin de año para maximizar el precio de venta”, dijo Irazuegui.

Del mismo modo, “una alternativa es cerrar negocios a siete meses a 13.890 pesos la tonelada”, agregó. “Si incorporamos la curva de futuros del tipo de cambio en Rofex, la tasa resultante en pesos asciende al 84 por ciento y más que compensa los costos financieros y de espacio para el almacenamiento de la mercadería”, agregó.

En el mercado internacional, Celina Mesquida en el reporte de Agroeducación detalló que en Estados Unidos las existencias finales de maíz fueron mayores al promedio de los operadores. “Habíamos comenzado el ciclo agrícola con una diferencia de stocks de casi 10 millones de toneladas de la campaña 2017/18 a la 2018/19, para culminar con stocks casi por encima que la anterior”, agregó.

Fuente: Diario La Capital Rosario

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